miércoles, 27 de junio de 2012

Y tengo tantas ganas.....

Tú sabes que el rencor y la rabia están ahí, mordiendome siempre. Sentimientos que se asemejan a pequeños seres que, provistos de dientes excesivamente afilados y uñas muy largas, me hieren por dentro, clamando por satisfacer la venganza que no soy capaz de darles.

No porque no quiera, sino porque mi lado más humano y racional insiste en que no debo perder el control. No quiere que me convierta en un monstruo sediento de sangre y vísceras. O simplemente, henchido de ira.

Demasiado peligroso. Un desliz, el ennublamiento de la mente y.... podría ocurrir algo irreparable.

Lo jodido es que aún te quiero. Tal vez por eso me duela más. Aunque lo único que note sean ganas de romperte la cara.

Tal vez quiero creer que el dolor, cansado de que lo hubieran machacado, ha mutado a una forma más horrible, y que una vez satisfecha, pueda volver a mostrarse como el sentimiento lastimoso que es.

Bah. Lo único que hago es esperar y esperar e intentar que no se me cruzen los cables.

Sería muy fácil dejarme llevar por la locura y echarme sobre tí. En los tensos momentos en los que no dejas de tratarme como una mierda.

Oh, sí, en esos momentos siento la ira queriendose escapar de mi vientre, hurgando en mis poros, abriendose paso por mi garganta.... No me sorprendería que un día de esos lograran rebasar mi barrera... aunque sería fatal.

¿Nunca te has parado a pensar en que realmente eres capaz de hacer que me convierta en una bestia? ¿Porqué no tienes en cuenta mis avisos?

Eres una lacra, un alien, un parásito que sólo sabe vivir jodiendo a algunos, mientras que a otros les muestras tu falsa sonrisa. Esa que tan convencida estás de poseer, y que en realidad es tan frágil como el cristal.

E irónicamente, los demás te creen. ¿Acaso prefieren un rostro con sonrisas falsas que una mueca con verdades?...

No sé porqué me lo pregunto. La respuesta es clara, y la pregunta, estúpida.

No sé si aún estoy a tiempo. Tal vez pueda escapar sin hacerte más rasguños que los que llevamos tatuados. Esos son invisibles a los ojos de los demás, y siempre te amargan la vida.

Pero, lo que temo, es convertirme en un monstruo. Como tú.
Lo tengo claro, no quiero.... pero si esto continúa así...

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